martes, 2 de marzo de 2010

Zilele Babelor

6a00d8341ce39f53ef01156e59c9bc970c-320wi“ Como será tu anciana (baba),  así será tu vida todo el año”.
Es lo que cada rumano dice al principio de marzo, cuando se celebran los Días de las Ancianas, en rumano Zilele Babelor. Cada persona elige un día de los primeros nueve  días de marzo y ese día es su Baba. Si el día elegido por esa persona es soleado y caluroso, todo el año será bueno. Si nieva o llueve, el año de esta persona será triste y con problemas.
Zilele Babelor, se celebran entre los días uno y nueve de marzo que es una época muy inestable desde el punto de vista meteorológico y los días soleados alternan con los días nubosos o de nieve.
La leyenda dice que las Ancianas (Babele) están dirigidas por Baba Dochia, la madre de Dragobete (la anciana que os decía en el artículo de Dragobete que tiene nueve abrigos). Los abrigos simbolizan los primeros nueve días de marzo. Baba Dochia se quita cada día un abrigo. Sus hermanas se llevan estos abrigos, cada una el del día que le corresponde: Lunica, el del lunes, Martica, el del martes, Marcuriana el del miércoles, Joita el del jueves, Vinera el del viernes, Sitita el del sábado y Domnica el del domingo.
Así que… animaos en eligir un día entre 1 y 9 de marzo, para ver que tal será este año para vosotros.

 

Baba Dochia

Babele

El mito de Baba Dochia es uno de los más importantes mitos rumanos, “uno de los cuatro mitos fundamentales del pueblo rumano”, según el gran crítico literario George Calinescu. Se le denomina El mito de Traian y Dochia y explica la etnogénesis de nuestro pueblo. George Calinescu decía que es el “resultado de toda una experiencia de vida”.
Hace más de 2000 años, nos cuenta Heródoto, en el norte del Danubio (actualmente Rumania), existía Dacia. Allí vivían los dacios, un pueblo de valientes pastores que se llevaban la vida disfrutando de la naturaleza de su paraíso y rezando a su Dios, Zalmoxis.
En aquella época, el rey de Dacia era Decebal, el rey de los pastores. Decebal tenía una hija, una chica guapísima, que, como todos los dacíos, cuidaba ovejas.
Un día, Dacia fue invadida por las tropas romanas, conducidas por Traian (Trajano).
La leyenda dice que Traian, el gran emperador romano, nada más que ver a Dochia, se enamoró con locura de ella. Siendo perseguida por los soldados de Traian, la joven Dochia se refugió en la montaña sagrada de Bucegi, junto a sus ovejitas. La Madre de Dios la ayuda a escaparse de los soldados, transformandola en una roca. 
Otra leyenda muy antigua nos cuenta que Baba Dochia tuvo un hijo, Dragobete, que se casó con una joven que a su madre no le gustaba. Un día frio de invierno, Baba Dochia quiso castigar a la nuera: le dio un ovillo de lana negra, diciéndole que vaya al río y que lo lave hasta que la lana estuviera blanca. La chica lo intentó, pero por mucho que frotaba, la lana se quedaba negra. Los dedos le empezaron a sangrar. Desesperada y con miedo de lo que le va a decir la suegra, se puso a llorar. En aquel momento pasó por allí un joven, llamado Martisor, que se acercó a la niña, le acarició la cabeza y le preguntó que le sucedía. Ella empezó a contarle, llorando, la historia. Para consolarla, Martisor le dio una flor blanca que se le escapó encima del ovillo y de repente, la lana se hizo blanca también. Al oír la historia de la chica, Baba Dochia se enfadó mucho. Se puso nerviosa sus nueve abrigos y se fue al monte con las ovejas, convencida, por la existencia de aquella flor, que ya había venido la primavera. Mientras la anciana subía el monte, el tiempo se hacía cada día más cálido, así que Dochia se quitó uno a uno los nueve abrigos, pero el tiempo cambió y todo empezó a helarse. Dochia y sus ovejas se quedaron heladas y se transformaron, por el frío,  en piedras.
La leyenda dice que así se formaron Babele, unas rocas de las Montañas Bucegi (Muntii Bucegi).

lunes, 1 de marzo de 2010

Martisorul (el simbolo de la primavera)

1_1_martieEsta antigua costumbre de Martisor (diminutivo de martie, marzo en rumano) es propia del pueblo rumano y tiene sus orígenes en las creencias y las prácticas agrarias. Se celebra el primer día del mes de marzo, considerado el principio de la primavera, el principio de un nuevo año agrario y la resurrección de la naturaleza.

El 1 de marzo, en Rumania, todo el mundo cuelga en el pecho de todos los conocidos una figurina con una flor o cualquier otro símbolo, atada con un hilo blanco y rojo - el martisor, celebrando la llegada de la primavera, la frescura, la alegría, y la victoria del bien sobre el mal. Se considera que la persona que lo lleva gana poder y salud para todo el año. Martisorul se lleva colgado al pecho todo el mes de marzo.
La tradición tiene una antigüedad milenaria. En muchas excavaciones arqueológicas de Rumania se han encontrado martisoare de hace más de 8000 años, piedrecitas de ría pintadas de blanco y rojo que se colgaban al cuello con un hilo de lana, también de color blanco y rojo.
El color rojo, color del fuego, de la sangre y del sol, está asociado a la vida y a la mujer. El color blanco, como la pureza de las aguas y del blanco de las nubes, está asociado a la sabiduría del hombre. El hilo del martisor expresa la unión inseparable de los dos principios. Es el símbolo de las fuerzas vitales que crean lo vivo, del interminable curso de la naturaleza y de la continuidad de la vida después de la muerte.
El 1 de marzo empiezan, también, Zilele Babelor, los Días de las Ancianas.
Los colores blanco y rojo son hasta el día de hoy el símbolo de los dos sexos y se usan para el abeto de boda o del funeral. Pero lo que es esto, otro día…

Os envío con cariño a todos un martisor, para que tengais suerte y salud todo este año!

martes, 23 de febrero de 2010

Costumbres de Dragobete

dragobetele love En el bosque, alrededor de los fuegos encendidos, los jóvenes se quedaban toda la noche de 23 de febrero hablando. Las chicas recogían violetas dulces y campanillas, que  luego guardaban con los iconos y utilizaban después para la magia. Por algunas partes, existía la costumbre que las chicas jóvenes solteras recojan agua de la nieve sin derretirse diciendo que esta agua nació de la sonrisa de las hadas y tenía propiedades mágicas.
Cerca de mediodía, el 24 de febrero, las chicas empezaban a bajar hacía el pueblo, corriendo. Cada chico perseguía a la chica que más le gustaba. Si el chico corría bien y a la chica le gustaba el perseguidor, se besaban a la vista de todos los demás. Este beso era visto como un beso de compromiso lúdico y muchas veces era el preludio de una boda.

Toda la comunidad del pueblo seguía interesada por lo que podía pasar durante la noche y el día de Dragobete, porque desde ese día se podía saber a qué bodas se irá en otoño.
Por la tarde quedaban todos para la fiesta, donde todo el mundo, tenga o no tenga pareja, bailaba, cantaba y se divertía, porque se decía que el que no se lo ha pasado bien a la fiesta de Dragobete no encontrará pareja durante todo el año.
Para todos, la fiesta de Dragobete era una fiesta bienvenida, porque se creía que el Dragobete ayudará a la gente trabajadora a tener un año más rico que los anteriores. El día de Dragobete no se trabajaba, para que Dragobete no se enfade y traiga mala suerte.
Aunque a veces Dragobete castigaba a las jovencitas, se consideraba en general que este hado cuidaba y traía suerte a los enamorados, siendo un verdadero Cúpidon rumano.

Dragobete

En Rumania, el equivalente del Día de San Valentin es la fiesta de Dragobete, que se celebra desde hace cientos de años en estas tierras, antes de la llegada de la primavera, el día de 24 de febrero de cada año. Se dice que en este día es cuando los pájaros se enamoran también, con lo cual la gente mayor no sacrificaba en ese día ningún pájaro y ningún animal, para no estropear el enamoramiento, y por consiguiente, la perpetuación de las especies.

El Dragobete (dragoste significa amor) es una entidad mitológica similar a Eros de los griegos o al Cúpidon de los romanos.  A diferencia del tierno San Valentin, Dragobetele es un Hado, (en rumano Zân), muy guapo y siempre joven, de hecho inmaduro e impetuoso, que se dice que entraba por la noche por la ventana de las chicas jóvenes y les hacía enamorarse locamente, tanto, que se ponían enfermas. Solamente unos ritos mágicos las salvaban a las pobres chicas de la enfermedad del amor. En otras zonas del país se le dice Zburator (zbura significa volar) por que aparecía volando y se iba volando, casi sin que las afectadas se den cuenta. Dejando las huellas: sentimientos contradictorios y incomprensibles. Igual que el amor.

No son pocos los poemas sobre estas huellas en la literatura de Rumanía:

Un foc s-aprinde-n mine, racori ma iau la spate,
Imi ard buzele, mama, obrajii-mi se palesc!

(Zburatorul – de Ion Heliade Radulescu)

Un fuego tengo dentro, y la espalda fresca
Los labios quemados y blancas las mejillas!
(Zburatorul – por Ion Heliade Radulescu)

Dragobetele es el hijo de Baba Dochia, la dueña del invierno, la que tiene doce abrigos de lana  y se las quita uno a uno cuando, después del invierno, vuelve la primavera y el calor. Pero sobre ella os contaré otro día.

sábado, 20 de febrero de 2010

Drácula

vlad_tepesDrácula, en realidad, es el apodo de un gran príncipe de Valachia (actualmente la parte del sur de Rumania) y su verdadero nombre es Vlad Tepes (el Empalador). Nació en Sighisoara, una ciudad de Transilvania, en 1431. En rumano, dracul significa demonio o diablo y se ganó ese apodo por su técnica predilecta de tortura, el empalamiento. Con esta técnica  tan cruel castigaba a los enemigos, a los traidores o a los delincuentes de todo tipo.

La figura de este príncipe medieval, con su aire misterioso, inspiró al escritor irlandés Bram Stoker a hacer de este personaje histórico un personaje de novela. Pero Bram Stoker no conocía nada sobre la vida de Vlad Tepes y tampoco  sobre su visión o su filosofía. De hecho, sería equivocado pensar que el personaje de Bram Stoker está basado en la personalidad de esta figura histórica.